
Instalaciones residenciales · obra Energon
Cada techo es distinto. Tu instalación también.
No existe el anclaje genérico: la manera correcta de montar un sistema depende del techo que lo recibe. Aquí lo mostramos con fotos reales de obra — la teja que más preguntas genera, la losa plana donde la estructura pone el ángulo, y el techo ligero de fraccionamiento que parece que no se puede. Y sí se puede.
01 · Sobre teja — el que más preguntas genera
El peso va a la estructura, no a la teja
La pregunta clásica es «¿me van a romper las tejas?». La respuesta está en el método: la teja se levanta, el anclaje se fija a la estructura del techo, se sella, y la teja vuelve a su lugar. El sistema corre por encima — la teja nunca carga el peso.
El peso vive en la estructura del techo: la teja solo cubre, como siempre.
Cada fijación queda sellada antes de recolocar la pieza.
Aplica en teja curva y teja plana: mismo principio, mismo cuidado.

El método, paso por paso




02 · Sobre losa plana — el lienzo libre
La inclinación la pone la estructura
La losa no trae ángulo — lo trae la estructura. Sobre la losa impermeabilizada se monta una estructura de aluminio que les da a los paneles la inclinación y orientación correctas. Y cuando la azotea ya está ocupada por climas o tinacos, el sistema simplemente se eleva y pasa por encima.
Dos variantes, según tu azotea
Variante A · La clásica
Estructura triangulada de aluminio, anclada y sellada a la losa, con el ángulo que el techo no da. El sistema convive con el impermeabilizante.
El ángulo y la orientación los da la estructura, no el techo.
Anclajes sellados sobre la losa impermeabilizada.
Variante B · Azotea ocupada
Cuando la azotea ya trabaja, el sistema se sube sobre postes: los equipos siguen abajo haciendo lo suyo y la azotea no pierde funciones — gana generación.
Los paneles pasan por encima de climas y tinacos.
La azotea sigue siendo tuya.
Losa plana en obra




03 · Techo ligero — el que parece que no se puede
El famoso «techo de Durock»: sí se puede
Es la duda de fraccionamientos enteros: el techo inclinado que por dentro se siente hueco. Técnicamente es un sistema ligero — tablero de cemento de unos 11 kg/m² atornillado sobre un bastidor metálico, con teja asfáltica como acabado.
Suena hueco porque no es losa maciza; pero eso no significa que no aguante. Significa que hay que saber dónde está la estructura. Y ahí está el método.

Cuatro capas, y solo una carga
Capa 01
Teja asfáltica
La cara exterior que ves desde la calle. Protege del clima — no carga el sistema.
Capa 02
Tablero de cemento (~11 kg/m²)
El famoso «Durock»: cemento con malla de fibra de vidrio. Es lo que suena hueco por dentro. Es revestimiento — no es donde se fija un sistema.
Capa 03
Bastidor metálico
Perfiles de acero que cargan el techo completo. Aquí vive la resistencia real, y aquí se resuelve la fijación, sellada punto por punto.
Capa 04
Plafón
El acabado interior de la recámara. No se toca: la instalación se trabaja desde arriba.
Por qué sí se puede
≈ 15 kg/m²
El peso no es el problema
Es lo que añade un sistema coplanar —paneles y rieles— distribuido en múltiples puntos de apoyo, contra un techo diseñado para al menos 40 kg/m² de carga viva: menos de la mitad del margen.
La estructura
La fijación va al bastidor
El tablero es revestimiento; el bastidor metálico es la estructura. Cada punto se resuelve en los perfiles y queda sellado. El mismo principio que en teja.
Casa tras casa
Está probado
No es teoría: hay fraccionamientos enteros con el mismo techo ya generando. Y antes de instalar, una visita técnica confirma bastidor, claros y estado del techo de tu casa.
Referencias: ficha técnica del fabricante del tablero de cemento y el Art. 199 del Reglamento de Construcciones (cargas vivas en azoteas con pendiente >5%). Aun con los números a favor, cada casa se valida en sitio.
Techo ligero en obra



Tu instalación se dibuja primero
Cada proyecto Energon — también el residencial — se entrega dibujado: layout, estructura, anclajes, conexiones, trayectoria y diagrama eléctrico.
Los planos de tu proyecto se entregan contigo. La identidad de cada cliente se mantiene en reserva.
¿Y tu techo?
